Elaboración de un estudio de peligros y operatividad
(HAZOP*), en colaboración con entidades especializadas.
Sistema de control integrado, incluyendo gestión,
control de proceso y control avanzado, utilizando las tecnologías más
adecuadas, según el “Estado del arte”.
Sistemas de seguridad y gestión de alarmas, así como
modernos sistemas de mantenimiento predictivo con el fin de minimizar
las incidencias y posibilitar la rápida y segura actuación ante anomalías
del proceso.
Cumplimiento de las más estrictas normas de seguridad,
así como una correcta utilización de criterios de redundancia.
Conocimiento y cumplimiento de las normas por parte
de todo el personal.
Instalación de un sistema de detección y extinción
de incendios, tanto en áreas de proceso como en edificios.
Instalación de un sistema de detección de gases tóxicos
y explosivos.
Instalación en puntos estratégicos de sistemas de
protección personal especiales (duchas, lavaojos, rutas de evacuación,
indicadores visuales y sonoros, botiquines, extintores...).
Formación continua de operarios y contratas mediante
cursos de seguridad y salud, incluyendo simulacros de emergencia.
Correcta identificación de tuberías, depósitos...
que contengan o puedan contener productos nocivos para la salud.
Medidas de seguridad y vigilancia (circuito cerrado
de televisión, e instalaciones contra vandalismo).